6 de abril de 2015

Reseña: Monstruos invisibles - Chuck Palahniuk.

MONSTRUOS INVISIBLES

Título original: Invisible monsters.
Autor: Chuck Palahniuk.
Fecha de publicación: 1999.
Editorial: Debolsillo.
Páginas: 272.

Sinopsis:

"Shannon parece tenerlo todo en la vida: belleza, fama, un novio, una gran amiga... pero cuando un «accidente» la deja completamente desfigurada e incapaz de hablar, pasa de ser un hermoso centro de atracción a convertirse en un monstruo invisible, tan horrible que nadie parece percatarse de su existencia. Nadie, salvo Brandy Alexander, un transexual a quien conoce en el hospital y que le ofrece la oportunidad de encontrar su nuevo destino, a partir de olvidar su pasado y construirse infinitos y simultáneos presentes. Monstruos invisibles es una road movie alucinada cuyos protagonistas se lanzan en una aventura contra la imposición social de la belleza. Palahniuk, dueño de un universo muy personal, sacude y agita nuestras mentes de un modo brutal."


Este libro tiene una linda anécdota de mi parte. No sé si alguna vez, mientras reseñaba otro libro de Palahniuk, les conté que de hecho supe de él gracias a Panic! At The Disco. Ryan Ross, quien fue el compositor para cuando ésta fue mi banda favorita, se inspiró en este libro para la canción Time To Dance así que, desde más o menos el 2008, había querido poner mis manos sobre este libro nada más porque inspiró esa canción. De algún modo, me alegro de que sea el quinto y no el primer libro de Palahniuk que leo; tal vez en ese entonces, a los catorce años, no lo hubiese tomado como me lo tomé ahora.

Antes que nada debo aclarar que tengo tiempo leyendo a Palahniuk y lo adoro, es de mis autores favoritos, y una de las razones por las que estuve aplazando tanto el tiempo de leer este libro es, creo yo, porque me intimidaba. Técnicamente no sólo es su primer libro (lo escribió antes que El club de la lucha, pero lo publicaron después), sino que además inspiró a uno de mis compositores favoritos a componer una canción que paró en mi disco favorito. Uff.

Entonces, ¿de qué trata este libro? Bien, trata de lo que dice la sinopsis. Claro, le corté un pedazo a la sinopsis que me pareció spoiler porque, como yo lo leí sin leer la sinopsis, cuando supe ESA cosa me impactó y me gustó. Mientras leemos el libro no sabemos que Shannon se llama Shannon sino hasta el final; todo el tiempo pensé que sería como Fight club, donde nunca sabemos realmente cómo se llama el protagonista. El caso es que Shannon es una modelo bellísima que recibe un disparo en la mandíbula y la pierde, quedando desfigurada, viéndose obligada a comenzar de nuevo una vida distinta.

"Birds ate it. Birds ate my face."
(Su mandíbula quedó en el asiento del carro y cuando quisieron recuperar los trozos para reconstruirla resultó que las aves se habían comido los huesos).

Algo que me gusta de los libros de Palahniuk es que todos los personajes me agradan, y creo que eso tiene mucho que ver con que sus apariciones son breves. No es como que no salen casi, porque sí salen, me refiero a que lo que ellos dicen y lo que tú sabes de ellos es lo suficiente como para no aburrirte o caerte mal; no te saturas de ellos.

Mientras leía no podía dejar de compararlo con Fight club, pero no de mala manera; me recordaba las cosas que me gustaron. De los cinco que he leído, en estos es que noto más similitudes, a pesar de que Fight club lo leí en español y éste en inglés. Cosas repetitivas como las imitaciones de Shannon de lo que los fotógrafos les piden a las modelos al posar, ella las transformaba como en... no sé, ¿comandos? Hacia ella misma en ciertos momentos (Give me patience. Flash. Give me brutal honesty. Flash. Give me detached existentialist ennui. Flash), que lo encontramos también en Fight club, pero diferente (I am Jack's broken heart. I am Jack's inflamed sense of rejection).

Y los plot twists, no, qué les digo; hay unos cuantos, y todos muy buenos.


La estúpida yo de catorce años, leyendo una reseña de este libro, se hizo un spoiler. Eso también hacía que no quisiera leerlo porque pensaba que ya sabía todo lo esencial, pero no. Oh, dios, lo que yo leí no es ni la quinta parte de todas las sorpresas que esconde este libro. Sin embargo, si tienen curiosidad, el spoiler que leí fue que Brandy era en realidad el hermano muerto de Shannon. Jé.


No diré que es un libro que me cambió la vida, pero si no lo hizo pues estuvo muy cerca. Sentí mucha empatía por la protagonista, me identifiqué mucho con ella, con su forma de ser. No, no soy una modelo y no me falta la mandíbula, pero lo que ella siente sobre el mundo, las personas y sí misma, sobre todo al final, hacían que me riera y reflexionara al mismo tiempo. Si cinismo y neutralidad hacia las cosas, casi como lógica fría o tal vez simple indiferencia, me recordaron mucho a mí, y casi al final me provocó hacer lo mismo que ella confesó que hizo. ¿Qué hizo? Lean el libro.

Y la Princess Princess Brandy Alexander, un amor, la adoro porque también me dio sus sorpresas. Todos, en general, tienen sus sorpresas. Cualquier cosa que lean en este libro, cualquier cosa sobre los personajes, no es segura; todos tienen su secreto, y eso me encantó. Hay cosas que sí me esperaba, pero la mayoría no, eso es seguro.

Dependiendo de tu tipo de mente y humor tal vez te parezca perturbador, pero yo lo recomiendo con todo mi ser.


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